Tala de 290 Árboles en Celaya por Construcción del Tren de Pasajeros

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En el inventario del arbolado, la empresa constructora contó 530 ejemplares. Foto: Francisco Mancera

Celaya, Gto. — La construcción del nuevo tren de pasajeros que cruzará la ciudad de Celaya implicará la tala de 290 árboles ubicados a un lado de las vías del tren, según lo informó la directora de Medio Ambiente, Libia Patiño Ojeda. Este proyecto ha suscitado reacciones encontradas entre la población y los ambientalistas, quienes abogan por la conservación de estos ejemplares.

Un Proyecto en Desarrollo

Durante una reciente reunión con representantes de la empresa Mota-Engil México, Patiño Ojeda explicó que aún se están realizando ajustes al proyecto ejecutivo y que, aunque el anteproyecto está listo, quedan detalles por definir. Las pruebas para los estudios de mecánica de suelos ya han comenzado y la maquinaria de la empresa se encuentra activa en la zona.

El inventario inicial reveló la existencia de 530 árboles en el área del proyecto. De estos, se planea conservar 150, podar 60 y trasplantar 30, mientras que los 290 restantes deberán ser talados. Para mitigar el impacto ambiental, la empresa deberá compensar con un mínimo de 10 árboles por cada uno que sea talado, recomendando que sean plantados en áreas protegidas o parques públicos, como el Parque Xochipilli.

Especies en Riesgo

La zona de la ciudad más afectada por la tala será el poniente, particularmente en las colonias de la Zona Oro. Entre las especies que se retirarán se encuentran cipreses y pinos, mientras que los árboles que se contemplan para el trasplante son mezquites, palo blanco y huizaches. La directora de Medio Ambiente también anunció que se lanzará una campaña de reforestación donde los ciudadanos podrán adoptar un árbol, priorizando las colonias cercanas al proyecto.

Cronograma de Obras

Las obras del tren de pasajeros están programadas para iniciar en agosto, lo que significa que se debe acelerar el proceso de toma de decisiones y ajustes al proyecto. Patiño Ojeda destacó la importancia de que los contratistas realicen un curso sobre buenas prácticas ambientales para asegurar un desarrollo sostenible.

También se abordaron asuntos relacionados con la mitigación de la contaminación acústica y del polvo durante la construcción, así como la regulación de los horarios de trabajo, dado que la obra se realizará en múltiples frentes a lo largo de un periodo breve.

Exigencia de Transparencia

El consultor ambiental Carlos Álvarez Flores ha enfatizado la necesidad de que el Gobierno Federal construya y publique la manifestación de impacto ambiental correspondiente. Según Álvarez, el caso del Tren Maya sirvió como un ejemplo de cómo la falta de estudios adecuados puede tener consecuencias devastadoras para el ecosistema. Él argumenta que el estudio debe ser exhaustivo y asegurar que las compensaciones sean efectivas, incluyendo la reforestación con árboles jóvenes que tengan una alta probabilidad de crecimiento.

Opinión sobre Alternativas de Transporte

El mismo experto también opinó que, aunque el desarrollo del transporte es crucial, la respuesta debe ser más amigable con el medio ambiente. Álvarez sugirió que el tren debería ser eléctrico o magnético, similar a los que funcionan en Europa y Asia. "Esta modalidad no solo reduciría las emisiones de carbono, sino que el impacto en la cobertura forestal podría ser significativamente menor si se considerara un diseño elevado", concluyó.

Contexto Local

El 20 de enero, la administración municipal ya había anunciado que las obras del tren de pasajeros en la mancha urbana de Celaya comenzarían a finales de año, con una anticipada colaboración entre el Gobierno Federal y local para facilitar el proyecto. La construcción no solo implica el tendido de las vías, sino también la mejora de la infraestructura vial existente, como pasos a desnivel para optimizar la movilidad en la ciudad.

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La tala de árboles para proyectos de infraestructura es un tema que siempre polariza opiniones. Es necesario encontrar un balance entre el desarrollo urbano y la conservación ambiental, algo que la comunidad de Celaya deberá debatir en los próximos meses a medida que avance la construcción del tren de pasajeros.